Cómo evitar el plagio: parafrasear bien, citar bien y qué hacer con la IA
· 10 min de lectura · Equipo Grongy

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Casi nadie plagia a propósito. Esa es la parte que no se cuenta cuando se habla del tema: la inmensa mayoría de los casos que acaban en una comisión no son de alguien que copió un trabajo entero, sino de alguien que parafraseó mal, que perdió la referencia por el camino, o que reutilizó su propio trabajo sin saber que eso también contaba.
Lo cual es una buena noticia, porque significa que evitar el plagio es, sobre todo, cuestión de método. Vamos con el método.
Qué cuenta como plagio
Plagio es presentar el trabajo o las ideas de otra persona como si fueran tuyos. Fíjate en que ahí no pone "copiar y pegar". Las formas más comunes:
- Copia literal sin comillas ni cita. La obvia.
- **Copia literal con cita pero sin comillas.** Esta sorprende a mucha gente. Si pones la referencia pero no entrecomillas, estás diciendo "esta idea es de Pérez, pero estas palabras son mías". Y no lo son. Sigue siendo plagio.
- Parafraseo insuficiente. Cambiar cuatro palabras por sinónimos y reordenar la frase. Es la modalidad número uno.
- Plagio de estructura. Reproducir el orden del argumento, la secuencia de apartados y los ejemplos de otro trabajo con tus propias palabras.
- Idea sin atribuir. Reformulas perfectamente algo que solo se le ocurrió a una persona, y no dices quién fue.
- Fuente fantasma. Citas un estudio que no has leído (lo has visto citado en otro sitio) como si lo hubieras consultado directamente.
- Autoplagio. Sí, también. Ahora lo vemos.
- Datos, tablas, figuras e imágenes. Un gráfico ajeno reproducido sin atribución es exactamente igual de grave que un párrafo. Y con imágenes hay una segunda capa: además de citar, puede que necesites permiso de reproducción.
En algunos países el término oficial no es "plagio" sino "deshonestidad académica" o "falta a la integridad académica", pero cubren lo mismo.

Parafrasear de verdad
El parafraseo de mentira tiene una firma reconocible: la sintaxis de la frase original sigue intacta debajo. Míralo:
Original: "La motivación intrínseca disminuye cuando se introducen recompensas externas para una actividad que ya resultaba gratificante por sí misma."
Parafraseo falso: "La motivación interna se reduce cuando se incorporan premios externos a una actividad que ya era satisfactoria por sí sola." (Pérez, 2019)
Cambiar disminuye por se reduce y recompensas por premios no es parafrasear: es un ejercicio de sinónimos. El esqueleto de la frase es el de otra persona. Un corrector con experiencia lo detecta de inmediato, y un sistema de similitud también.
Parafraseo real: "Pagar a alguien por hacer algo que ya disfrutaba puede salirle caro al interés original: la recompensa reconfigura la actividad como un medio y no como un fin (Pérez, 2019)."
Aquí ha cambiado la estructura, el foco y el registro. Es tu frase, sobre la idea de otro, con la deuda declarada.
El método que funciona: lee, cierra, escribe, comprueba.
- Lee el fragmento hasta entenderlo.
- Cierra la fuente. Físicamente. Otra pestaña, boca abajo, lo que sea.
- Escribe la idea con tus palabras, sin mirar. Si no puedes, no la has entendido: vuelve al paso 1. Este es el filtro que hace que el método funcione.
- Comprueba: abre la fuente y verifica dos cosas —que no has deformado el significado y que no se te han colado sus expresiones características.
- Cita. Siempre.
Ese punto 5 merece un párrafo propio, porque es donde falla mucha gente: parafrasear no elimina la necesidad de citar. La cita no es un peaje por copiar palabras; es el reconocimiento de que la idea no es tuya. Un párrafo perfectamente parafraseado y sin referencia es plagio.
¿Y qué no hay que citar?
No todo necesita referencia. El conocimiento común —lo que cualquiera de tu disciplina da por sabido y puedes encontrar en cualquier manual— no se cita. Que la Segunda Guerra Mundial terminó en 1945 no lleva cita.
El problema es que "común" depende del contexto: lo que es obvio para un doctorando en econometría no lo es para un estudiante de primero. Dos reglas prácticas:
- Si lo has aprendido leyendo una fuente concreta durante este trabajo, probablemente no es conocimiento común para ti. Cítalo.
- Si un dato viene de una fuente concreta —una cifra, un porcentaje, un resultado de estudio— siempre lleva cita, por muy repetido que esté.
Y si dudas, cita. El coste de una cita de más es cero. El de una de menos, no.
La cita directa: úsala poco y bien
Reproducir literalmente está perfectamente permitido, con comillas y referencia con página. Lo que pasa es que casi nunca es la mejor opción. Cita literal solo cuando:
- La formulación exacta importa (una definición, un artículo de ley, una cláusula).
- Vas a analizar las palabras mismas.
- La frase es tan precisa o tan característica que reformularla la estropearía.
- Es un dato textual de tu corpus (una respuesta de entrevista, por ejemplo).
Fuera de esos casos, parafrasea. Un trabajo lleno de citas literales pegadas unas a otras no demuestra lectura: demuestra que no has digerido nada. Y en formato, sigue tu estilo: en APA 7, por ejemplo, las citas de 40 palabras o más van en bloque, sangradas y sin comillas. Si necesitas repasar el sistema completo, tenemos una guía de las normas APA 7.ª edición.
El autoplagio
Reutilizar tu propio trabajo previo sin decirlo también es una falta. Suena absurdo la primera vez que lo oyes —"¡es mío!"— pero la lógica se entiende: cuando entregas algo, estás afirmando implícitamente que es trabajo nuevo hecho para esa evaluación. Si el 30 % ya lo entregaste el año pasado en otra asignatura, esa afirmación es falsa. El Manual de Publicaciones de la APA (7.ª ed.) le dedica un apartado propio, precisamente porque la duda es tan frecuente.
Casos típicos:
- Meter en el TFG un trabajo de una asignatura de tercero, tal cual.
- Presentar el mismo texto en dos asignaturas distintas.
- Reutilizar tu propio marco teórico del TFG en el TFM sin citarlo.
La solución es trivial: cítate a ti mismo, como a cualquier otro autor, y coméntaselo a tu tutor antes. "Este apartado desarrolla el marco propuesto en un trabajo previo del autor (2025)". Ya está. Deja de ser un problema en el momento en que es visible.
Hay una excepción razonable: los borradores y las fases de tu propio proyecto (una propuesta que crece hasta ser el TFG) no son autoplagio. Es el mismo trabajo avanzando. Si dudas, pregunta a tu tutor.
La IA: dónde está la línea
Vamos a ser directos, porque este es el tema del momento y hay mucho ruido.
La regla que manda es la de tu universidad. No la de este blog, no la de tu grupo de clase. Muchas facultades han publicado normativa sobre uso de IA, y suele estar en la guía docente o en la normativa del TFG. Léela. Si no la encuentras, pregunta a tu tutor por escrito y guarda la respuesta.
Dicho eso, hay un principio bastante estable en casi todas las políticas: la diferencia entre uso legítimo e ilegítimo es si el trabajo intelectual sigue siendo tuyo, y si eres transparente al respecto.
Casi siempre aceptable (aunque conviene declararlo igualmente):
- Corregir gramática y ortografía.
- Reformular tus propias frases para que se lean mejor.
- Explicarte un concepto que no entiendes, como lo haría un compañero.
- Ayudarte a buscar fuentes que luego lees, verificas y citas tú.
- Discutir la estructura de un apartado que tú escribes.
Casi siempre inaceptable:
- Generar párrafos y entregarlos como tuyos.
- Pedirle argumentos, análisis o conclusiones y adoptarlos sin criterio.
- Aceptar referencias que te dé un modelo sin comprobar que existen. Esto además tiene un riesgo específico y muy real: los modelos de lenguaje generan citas inventadas que parecen impecables —autores plausibles, revista real, DOI con formato correcto— y que no corresponden a ningún trabajo. Si citas una de ellas, has citado algo que no existe. Es un desastre en un tribunal, y no hay explicación que lo arregle.
- Cualquier cosa que tu normativa prohíba expresamente.
Y la que no es negociable: no lo escondas. Si tu universidad pide declarar el uso de IA, decláralo. Si no dice nada, declararlo igualmente no te perjudica y te protege. Una nota breve en metodología o en un anexo basta:
"Se han utilizado herramientas de IA generativa para la corrección de estilo y la búsqueda preliminar de fuentes. Todas las referencias han sido verificadas en su fuente original por el autor. El análisis, la interpretación y las conclusiones son propios."
Todo lo que se vende como "burlar detectores" o "humanizar texto de IA" está del otro lado de la línea, sin ambigüedad. No es un truco de formato: es un intento de ocultar cómo se hizo el trabajo. Si un texto necesita ser disfrazado para pasar, el problema no es el detector.
Hábitos que te protegen
- Cita mientras escribes. El "luego lo pongo" es el origen del 90 % del plagio accidental. Nunca hay un "luego".
- Separa colores. En tus notas, marca en un color lo literal, en otro tus paráfrasis, en otro tus ideas. Suena de párvulos y funciona.
- Anota la página al copiar. Siempre. Un fragmento copiado sin página es una bomba de relojería.
- Usa un gestor de referencias (Zotero, Mendeley) desde el primer día, no desde la semana antes.
- No tengas la fuente abierta al lado mientras redactas. Es lo que produce el parafraseo-sinónimo casi solo.
- Verifica cada referencia antes de entregar: que existe, que dice lo que dices que dice y que la has leído.
Lista de comprobación final
- ¿Cada literal tiene comillas (o bloque) y cita con página?
- ¿Cada paráfrasis tiene cita?
- ¿Cada dato numérico tiene fuente?
- ¿Has leído todo lo que citas, o has marcado las citas de segunda mano como tales?
- ¿Existe cada referencia de tu bibliografía? ¿La has abierto?
- ¿Has reutilizado trabajo propio? ¿Está citado y hablado con tu tutor?
- ¿Has usado IA? ¿Lo permite tu normativa? ¿Lo has declarado?

Preguntas frecuentes
¿El parafraseo es plagio?
Solo si parafraseas sin citar, o si tu "paráfrasis" cambia cuatro palabras y conserva la estructura original. Una paráfrasis real reformula la idea con tus palabras y acredita la fuente. Lo que la hace honesta es la cita, no el cambio de palabras.
¿Qué porcentaje de similitud es aceptable?
No hay una cifra segura universal, y perseguir una desvía la atención. El informe de similitud marca texto coincidente, incluidas las citas correctas; un humano tiene que leerlo igual. Céntrate en citar bien, no en un porcentaje: Turnitin y el porcentaje de similitud lo explica.
¿Hay que citar la inteligencia artificial?
Si la has usado y tu institución exige declararla, sí. Lo honesto es declarar qué usaste y cómo, en vez de disimularlo. Grongy se construye sobre ese principio: te ayuda a citar fuentes reales, no a esquivar detectores.
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Grongy está construido justo sobre este problema. Sus borradores se apoyan en fuentes reales localizadas en catálogos abiertos —OpenAlex, Crossref, DOAJ—, que puedes abrir y verificar una a una, y mantiene tus citas consistentes en el estilo que te pida tu facultad. También te ayuda a redactar tu declaración de uso de IA, porque nuestra postura es exactamente esa: se declara. Lo que no hacemos, y no vamos a hacer, es ayudar a esconder cómo se ha escrito un trabajo.
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